Alto Río Percy · Esquel · Patagonia

El taller
y la familia

La historia de cómo un docente rural en el fin del mundo se convirtió en artesano de pipas. Con sus propias manos, sus propias herramientas, y su familia al lado.

Javier Crova trabajando en el torno en su taller del Alto Río Percy
✦ ✦ ✦

Vine de Mar del Plata
y me quedé para siempre

Llegué a la Patagonia en el '91 y me enamoré. En 2001 me quedé definitivamente en el Alto Río Percy con mi esposa Teresita y nuestros tres hijos. Acá trabajé como docente, en el SENASA, en el INTA. Este lugar es nuestro mundo.

En la pandemia le pedí prestada una pipa a mi cuñado y quise imitarla. Empecé a jugar en el taller. Lo que nació como un hobby se fue convirtiendo de a poco en un oficio. Hoy cada pipa me lleva entre 6 y 8 días. Las herramientas que uso —desde la fragua hasta la lijadora— las hice yo mismo.

"Todo es artesanal en todo sentido. No trabajamos en serie. Yo no solamente hago la pipa, sino que hago todo lo que está alrededor de la pipa."

Teresita cose las bolsitas. Los chicos, cuando vienen, se ponen a hacer boquillas y a lijar. Esto es de toda la familia, nacido en el fondo de casa, a 13 km de Esquel, en el fin del mundo.

✦ ✦ ✦

El taller

El taller de Javier Crova — herramientas artesanales en el Alto Río Percy
Javier Crova trabajando con la sierra
Herramientas del taller Los Crovas
Las manos de Javier midiendo una pieza de madera
Javier Crova en el torno del taller
Interior del taller de Los Crovas
El hijo de Javier trabajando en el taller
Javier y Julián Crova en la puerta del taller — El Puesto de Tomás
El taller de Los Crovas desde afuera
La casa y el taller en otoño patagónico
El camino al Alto Río Percy