Hacemos pipas en nuestra chacra, a 13 km de Esquel. Javier las talla de a una, con maderas del sur. Cada una tarda entre seis y ocho días.
Ver catálogo →Cada pipa sale de un bloque que Javier eligió, labró y lijó hasta que quedó como tenía que quedar. No hay dos iguales: cuando se va una, no vuelve.
Conocer el taller →Estas son algunas de las pipas que están disponibles. Cuando se vende una, no se repite.
Empecé en pandemia con herramientas improvisadas y una primera pipa que no quedó perfecta. No paré más. Hoy el taller está en nuestra chacra del Alto Río Percy, a 13 km de Esquel, con las herramientas que yo mismo fabricé.
Cada pipa lleva entre seis y ocho días de trabajo. Sale firmada a mano, con un nombre. Teresita, mis hijos y el silencio de la cordillera son parte de esto.
Cuatro etapas. Sin moldes, sin apuro.
Bloques elegidos pieza por pieza: brezo y maderas patagónicas nativas.
A mano. Javier fabrica las herramientas que no consigue en ningún lado.
Lijado y aceitado. La superficie pasa por las manos muchas veces.
Asta, cuerno, acrílico o bambú. Ajustada a la pipa, no a un molde.
Si alguna del catálogo te interesa, escribinos por WhatsApp. Si querés una con tus medidas y madera, la hacemos. Los encargos arrancan con una seña.